POR QUÉ QUEJARSE EN LINKEDIN PUEDE JUGAR EN TU CONTRA
Hablar de lo difícil que es encontrar empleo es totalmente humano, pero llevar esas quejas a LinkedIn rara vez funciona a tu favor. La plataforma no está pensada como un muro de lamentaciones, sino como un escaparate profesional donde muchos reclutadores evalúan no solo tu experiencia, sino también tu actitud, tu comunicación y tu manera de afrontar los retos.
En LinkedIn, todo lo que publicas construye —o destruye— tu marca personal. Aunque tus quejas sean legítimas, para quien no te conoce solo queda la imagen de alguien enfocado en el problema y no en la solución. Y en un mercado competitivo, esa percepción pesa más de lo que imaginamos. Los seleccionadores buscan señales de proactividad, madurez y capacidad para manejar la frustración… y un post airado diciendo lo mal que está todo envía justo el mensaje contrario.
Además, muchos responsables de contratación interpretan estas publicaciones como una alerta: si alguien ventila públicamente su malestar por no ser contratado, ¿qué hará si surge un conflicto dentro de la empresa? ¿Lo convertirá también en un post? Esa duda basta para pasar al siguiente candidato sin pensarlo demasiado. Al final, LinkedIn funciona como un gran escaparate, y nadie quiere problemas en el suyo.
Eso no significa que haya que fingir que todo va perfecto. Se puede hablar de dificultades, claro, pero con un enfoque constructivo, mostrando resiliencia, aprendizaje y deseo de mejora. Eso sí suma. Contar cómo estás reinventándote, qué estás aprendiendo o cómo enfrentas una búsqueda complicada proyecta fortaleza y compromiso, y eso sí gusta a los reclutadores.
Otro detalle importante: quejarse puede generar apoyo en comentarios, pero ese apoyo no necesariamente viene de quienes pueden ayudarte laboralmente. Y, en cambio, sí puede espantar a quienes toman decisiones de contratación. La balanza sale perdiendo. Tu esfuerzo merece visibilidad positiva, no ruido que te reste oportunidades.
En un entorno tan competitivo, cada publicación es una oportunidad de demostrar quién eres profesionalmente. Usar LinkedIn para mostrar creatividad, evolución y mentalidad estratégica te acerca más a ese trabajo que quieres. Usarlo para desahogarte, en cambio, puede alejarte sin que lo notes. Mejor convertir la frustración en impulso… y dejar los lamentos para espacios donde no afecten a tu futuro laboral.
