LA CASA DEL DRAGÓN: CUANDO LA FANTASÍA DEJA DE SER ESCAPISMO Y SE CONVIERTE EN ESPEJO SOCIAL
La propuesta narrativa de La casa del dragón trasciende la épica y el espectáculo para construir un retrato reconocible de cómo funcionan las sociedades cuando el poder , la herencia y el miedo condicionan cada decisión colectiva. Bajo dragones y linajes se esconde una lógica que no nos resulta ajena. El conflicto no surge de la nada ni de la maldad pura, sino de estructuras aceptadas durante demasiado tiempo. Las normas se obedecen porque siempre han estado ahí, no porque sean justas. Ese respeto automático por la tradición es uno de los pilares que sostienen tanto Poniente como muchas realidades actuales. El pueblo, lejos de ser ingenuo, actúa movido por una mezcla de cansancio , adaptación y autoprotección. Elegir bando no siempre es una cuestión ideológica, sino una forma de reducir incertidumbre. Pensar en profundidad exige energía, y no todos pueden permitírselo constantemente. Quienes gobiernan entienden esto a la perfección. El verdadero control no se ejerce solo con fuer...