ENTREPRENEURS: EMPRENDER SIN RED CUANDO EL HUMO SE CONVIERTE EN COMEDIA

El mundo del emprendimiento presume de épica, pero rara vez se detiene a mirarse al espejo. Aquí lo hace sin piedad, con un humor incómodo que retrata oficinas compartidas, promesas infladas y egos a punto de estallar. La risa nace del reconocimiento: todos hemos escuchado esos discursos vacíos que prometen cambiarlo todo mientras no cambian nada.

Quienes llevan años diseccionando ese universo son los creadores de Pantomima Full. Su salto a la ficción seriada consolida un estilo reconocible, basado en exagerar lo mínimo para que duela lo máximo. Los personajes no son caricaturas: son reflejos cotidianos con sudadera corporativa y sonrisa ensayada.

La serie se apoya en un escenario tan real como agotador: el coworking convertido en templo. Allí se mezclan herederos despistados, vendedores de humo con verbo seductor y creativos que confunden pasión con monetización inmediata. Nadie quiere trabajar; todos quieren presentar. Y ese contraste sostiene una comedia que no pide permiso.

Entre tanto ruido, destaca la mirada lúcida de Aura Garrido, que actúa como ancla emocional. Su personaje introduce una dosis de sentido común en una incubadora de proyectos nacidos del autoengaño, recordando que el talento no se improvisa con slides ni frases inspiracionales.

La vergüenza ajena es el motor narrativo. Esa incomodidad que hace reír porque revela lo absurdo de creerse visionario por repetir mantras. En esa tradición dialoga con referentes del género, sin copiar fórmulas, entendiendo que el cringe es una herramienta poderosa cuando se usa con precisión.

Quien disfrute de la comedia que rasca reconocerá ecos de The Office o de los delirios empresariales de Parks & Recreation. No por imitación, sino por compartir una intuición: el fracaso resulta hilarante cuando se disfraza de éxito inevitable.

La serie también funciona como vacuna contra la fe ciega en el emprendimiento. Especialmente para quienes aplaudieron sin pestañear el famoso discurso de Steve Jobs, aquí hay un recordatorio: la inspiración sin trabajo es solo ruido motivacional.

Emitida en Disney+, la propuesta encuentra el lugar ideal para llegar a un público amplio sin perder mordiente. Episodios breves, ritmo ágil y una escritura que confía en el espectador para completar la broma convierten la experiencia en altamente compartible.

Al final, la serie no se burla de emprender, sino del mito que lo rodea. Señala el absurdo de confundir actitud con resultado y demuestra que reírse del propio teatro puede ser el primer paso para bajarse del escenario.